jueves, julio 20, 2006
sábado, julio 01, 2006
sábado, junio 10, 2006
viernes, junio 09, 2006
jueves, mayo 04, 2006
Calimero
Me siento un poco como calimero en esta inmensa e insondable blogósfera, donde cada día hay algo nuevo por descubrir, pero parece que nadie me descubre a mí. Supongo que esto lo sufrirán muchos otros blogers, así que, mal de muchos, consuelo de calimeros. P.D.: Como pueden imaginar, esta instantánea a Calimero no se la he hecho yo, ya bien, quisiera conocerle en persona para compartir nuestras penas y, aunque no sé quien es el autor de tan tierna caricatura de los incomprendidos, desde aquí le rindo homenaje.
martes, mayo 02, 2006
Testigos Mudos…
Lluvia deshazte… efímera y fría
sobre la roca que arde al sol del mediodía
Despéjale el polvo, refréscale los musgos
sucumbe ante sus poros tus gotas peregrinas
Qué sientan sus entrañas las lágrimas del cielo
que la tierra en su anhelo femenino de preñarse
del antojo de vida que los Dioses le entrañan
al donarle su esencia primordial masculina
quede también preñada de su silencio abrupto,
de su inmóvil gesto único, de su resignación
del secreto que guarda su pétreo corazón…
Aquel fósil que tu y que yo buscamos…
Y esa energía ritual de las sacerdotisas…
Y las palabras mudas de los sabios…
Las configuraciones estelares...
Alción, Sirio, Orión, Antares…
Plutón trazando el lento recorrido…
Y estrellas que ya murieron
Y otras que al haber nacido
irradiaron el cósmico latido…
que sintió la piedra…
Memoria del Pasado.
Tiempos de Luz y oscuridad fútil
de paz y de fusil por ti han pasado
Y hay quien te uso de herramienta mortal
Y en tu memoria todo has registrado
Has vivido tanto y pareces tan muerta
Cuando despertaras para nutrir las sienes
de esta memoria humana tan resquebrajada
¿Tendrás el valor de susurrarnos lo que viene?…
Después de todo piedra…
¿Quién sabe si callas por naturaleza,
por compasión o por justicia?
Quizá esa es tu misión sagrada
Por eso humano… tu huella sea pureza
Hay muchas piedras que te miran y escuchan
Y aunque no hablan con nadie y parecen ausentes
les cuentan sus secretos a la Luna y al Sol
Ojos de Dios…
¿No entiendes que entablan un diálogo magnético?
Nathacha Lescarboura
sobre la roca que arde al sol del mediodía
Despéjale el polvo, refréscale los musgos
sucumbe ante sus poros tus gotas peregrinas
Qué sientan sus entrañas las lágrimas del cielo
que la tierra en su anhelo femenino de preñarse
del antojo de vida que los Dioses le entrañan
al donarle su esencia primordial masculina
quede también preñada de su silencio abrupto,
de su inmóvil gesto único, de su resignación
del secreto que guarda su pétreo corazón…
Aquel fósil que tu y que yo buscamos…
Y esa energía ritual de las sacerdotisas…
Y las palabras mudas de los sabios…
Las configuraciones estelares...
Alción, Sirio, Orión, Antares…
Plutón trazando el lento recorrido…
Y estrellas que ya murieron
Y otras que al haber nacido
irradiaron el cósmico latido…
que sintió la piedra…
Memoria del Pasado.
Tiempos de Luz y oscuridad fútil
de paz y de fusil por ti han pasado
Y hay quien te uso de herramienta mortal
Y en tu memoria todo has registrado
Has vivido tanto y pareces tan muerta
Cuando despertaras para nutrir las sienes
de esta memoria humana tan resquebrajada
¿Tendrás el valor de susurrarnos lo que viene?…
Después de todo piedra…
¿Quién sabe si callas por naturaleza,
por compasión o por justicia?
Quizá esa es tu misión sagrada
Por eso humano… tu huella sea pureza
Hay muchas piedras que te miran y escuchan
Y aunque no hablan con nadie y parecen ausentes
les cuentan sus secretos a la Luna y al Sol
Ojos de Dios…
¿No entiendes que entablan un diálogo magnético?
Nathacha Lescarboura
jueves, abril 27, 2006
miércoles, abril 26, 2006
El Tiempo
EL TIEMPO
El tiempo se decanta en sí mismo
Se introyecta, se devora
cual agujero negro a través de las horas
Se revela a sí mismo a su paso
Y en ese devenir traza un camino
que llenamos de sustancia y de latidos,
de ese reloj llamado corazón.
El tiempo es un extraño caminante
que va hacia atrás cuando anda hacia delante.
Maestro y testigo invisible
Cadencia, dimensión intangible
El tiempo es en sí insustancial
y solo lo esencial le sobrevive.
Nathacha Lescarboura
El tiempo se decanta en sí mismo
Se introyecta, se devora
cual agujero negro a través de las horas
Se revela a sí mismo a su paso
Y en ese devenir traza un camino
que llenamos de sustancia y de latidos,
de ese reloj llamado corazón.
El tiempo es un extraño caminante
que va hacia atrás cuando anda hacia delante.
Maestro y testigo invisible
Cadencia, dimensión intangible
El tiempo es en sí insustancial
y solo lo esencial le sobrevive.
Nathacha Lescarboura



















